En el antiguo mundo céltico existían dos clases de guerreros… Los primeros eran los guerreros de la tribu, compuesta por los miembros de los mismos -en función de la complejidad y escala social de las tribus- y en ocasiones de hermandades de guerreros con un carácter sagrado o místico. La segunda clase de guerreros eran unos que no estaban sujetos ni pertenecían a ninguna tribu, viviendo fuera de la misma y obedeciendo a sus propias leyes –que sin embargo eran impuestas directamente por diversas escuelas bárdicas y druidicas- , pero no obstante siendo una parte importante de la sociedad céltica, dado que estaban al servicio de la comunidad cuando se les requería y los mismos eran conscientes de la responsabilidad adquirida ante la misma… Estos guerreros recibían el nombre de Eclam o Ecland y vivían en lo mas profundo del bosque o en montañas y lugares considerados sagrados, organizados en grupos reducidos entre 4 y 12 miembros, los cuáles en ocasiones se juntaban con otros grupos denominados Fian, generalmente para batallas o eventos de importancia… De hecho los propios Ecland se consideraban como una orden de guerreros sagrados, situados entre los bardos y druidas y por tanto con conocimientos y atributos propios de aquellos…

Una de las características que citan las crónicas y leyendas, es que vivían en los límites crepusculares del mundo, es decir para ellos el mundo real y el sobrenatural era el mismo y la propia vida que llevaban les propiciaba la interrelación con los dos mundos, destacando la mayor parte de las tradiciones la que podían adoptar las formas de animales a voluntad –sacralizando simbólicamente la interacción con el medio natural y salvaje-
De manera voluntaria estos guerreros -formados indistintamente por hombres y mujeres- aceptaban esta forma de vida y mediante una serie de pruebas y aprendizaje -en función de las diferentes escuelas bárdicas, las cuales transmitían el conocimiento sagrado exclusivamente de forma oral- eran admitidos en dichos grupos, pudiendo entrar libremente en el otro mundo, al igual que los chamanes de otras culturas y pudiendo adquirir el conocimiento del Universo. Después de que el mundo céltico fuese colonizado, este se fue diluyendo poco a poco y gran parte de los conocimientos mágicos y religiosos de los mismos, junto con sus cultos, rituales y conocimientos fueron desapareciendo…. si bien en algunas zonas se fusionaron con la nueva religión cristiana y en otras se mantuvieron ocultas mediante formas de brujería y curanderismo. No obstante, algunos Ecland consiguieron transmitir una parte de los conocimientos adquiridos y de las claves para interpretar toda la sabiduría que caracterizo su mundo, gracias a lo apartado de algunos lugares geográficos, la simbiosis con creencias a fines de las poblaciones anteriores y al hecho de haber transmitido ese conocimiento de manera oral o mediante tradiciones….
Estas páginas recogen una parte de esa transmisión de conocimientos -de más de 3000 años de antigüedad- de la cuál pude aprender desde mi infancia y posteriormente recopilar y adaptarlo como filosofía de vida y como una posible respuesta ante el estado de confusión que se vive actualmente…
